Tras enviar un presupuesto, a menudo no pasa nada. Rara vez se debe a un «no», casi siempre a falta de tiempo o a dudas. Por eso el seguimiento forma parte de vender.
Primero, sabe en qué punto está el presupuesto
¿Se ha abierto? ¿Se ha visto? ¿Aún no? Eso determina tu siguiente paso. Un cliente que no lo ha abierto necesita un recordatorio. Uno que lo ha visto sin firmar tiene una pregunta.
Un ritmo sencillo
- Día 0: envía el presupuesto y anuncia el siguiente paso («Te llamo el jueves»).
- Día 2 a 3: una breve comprobación de que todo está claro.
- Día 7: una llamada o mensaje con una pregunta concreta, por ejemplo sobre los plazos.
- Después: cierra, con educación. «Supongo que no es el momento; dime si cambia.»
Facilítaselo al cliente
Cuantos menos pasos hasta la firma, mejor. Un enlace online funciona mejor que un PDF para imprimir.
En la visión general de Dealnote ves qué presupuestos siguen abiertos y cuáles necesitan atención, por vendedor.