Los jardineros trabajan con mucha variedad: pavimento, plantaciones, césped, vallas, iluminación. El presupuesto debe mostrar con claridad qué incluye.
Empieza por el boceto
Durante la conversación, registra lo que quiere el cliente: distribución, materiales, plantas y presupuesto. Un boceto o unas fotos ayudan a respaldar los acuerdos más adelante.
Divide el presupuesto en partes
- Movimiento de tierras y preparación, como excavación, nivelado y retirada de tierra.
- Pavimento y superficies duras, por m².
- Plantas y césped, con especie, tamaño y cantidad.
- Cerramientos y construcciones, como vallas, pérgolas o tarimas.
- Iluminación y agua, quizá riego.
- Mantenimiento tras la entrega, si lo ofreces.
Calcular con normas
Muchas partes se calculan por m²: pavimento, césped, movimiento de tierras. Registra por tipo qué materiales y horas corresponden, y el precio queda fijado en cuanto conoces las medidas. Una cantidad se tuerce enseguida si lo estimas todo de memoria.
Temporada y calendario
Las plantaciones dependen de la temporada y el tiempo influye. Indica cuándo puedes empezar y qué ocurre si el clima retrasa el trabajo.
Alcance
Señala qué no está incluido, por ejemplo retirar árboles existentes, tierra que resulte contaminada o mantenimiento pasados los primeros meses.
Con Dealnote calculas automáticamente el trabajo por m² con reglas de cálculo y añades fotos del jardín a la conversación. Mira construcción y mantenimiento.